
En ocasiones se nos olvida lo que realmente tiene importancia dentro del curriculum, se da más importancia a “la enseñanza que al aprendizaje” en si mismo y como consecuencia de los que “enseñan a los que aprenden”.
En el artículo se resalta un principio del pensamiento pedagógico “la sospecha epistémica”; que viene a mostrarnos el gran abismo que existe entre la enseñanza y el aprendizaje y todas las actuaciones que se realizan en este ámbito.
Cuando existe tanta desunión entre los aspectos antes señalados lo que lleva es a repercusiones negativas, y los primeros afectados son los alumnos/as que como podemos observar en el sistema educativo actual, el fracaso escolar, el absentismo, la desmotivación, el aburrimiento y el abandono temprano de los estudiantes son graves problemas que requieren de medidas urgentes y la clave puede estar en un nuevo enfoque del curriculum, dando más importancia a los procesos de aprendizaje del alumnado.
Las administraciones son un punto fuerte dentro del diseño del curriculum, ya que son las que marcan las directrices, a las que hay que regirse. Lo más adecuado es que las administraciones ofrecieran los medios y ciertos límites que unificaran criterios, pero en ningún momento sustituir a los verdaderos protagonistas de los procesos de aprendizaje maestros/as, alumnos/as…
Respecto a los contenidos que debe tener el texto curricular, ante todo debe integrar la cultura en la que están inmersos los individuos. Dentro del proyecto curricular deben estar incluidos los aspectos educativos, esto quiere decir que no se puede limitar únicamente la educación a las enseñanzas de las asignaturas, como actualmente se está realizando en los centros educativos, se deben contemplar en el texto una seria de principios educativos que son, en definitiva, los derechos de los alumnos/as. Los contenidos son medios no fines, son los encargados de dotar de competencia al alumnado.
En el artículo se resalta un principio del pensamiento pedagógico “la sospecha epistémica”; que viene a mostrarnos el gran abismo que existe entre la enseñanza y el aprendizaje y todas las actuaciones que se realizan en este ámbito.
Cuando existe tanta desunión entre los aspectos antes señalados lo que lleva es a repercusiones negativas, y los primeros afectados son los alumnos/as que como podemos observar en el sistema educativo actual, el fracaso escolar, el absentismo, la desmotivación, el aburrimiento y el abandono temprano de los estudiantes son graves problemas que requieren de medidas urgentes y la clave puede estar en un nuevo enfoque del curriculum, dando más importancia a los procesos de aprendizaje del alumnado.
Las administraciones son un punto fuerte dentro del diseño del curriculum, ya que son las que marcan las directrices, a las que hay que regirse. Lo más adecuado es que las administraciones ofrecieran los medios y ciertos límites que unificaran criterios, pero en ningún momento sustituir a los verdaderos protagonistas de los procesos de aprendizaje maestros/as, alumnos/as…
Respecto a los contenidos que debe tener el texto curricular, ante todo debe integrar la cultura en la que están inmersos los individuos. Dentro del proyecto curricular deben estar incluidos los aspectos educativos, esto quiere decir que no se puede limitar únicamente la educación a las enseñanzas de las asignaturas, como actualmente se está realizando en los centros educativos, se deben contemplar en el texto una seria de principios educativos que son, en definitiva, los derechos de los alumnos/as. Los contenidos son medios no fines, son los encargados de dotar de competencia al alumnado.
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