domingo, 28 de enero de 2007

DESGRANANDO LA GRANADA


Despues de desgranar la granada, me gustaría destacar como ideas principales la concepción de curriculum como una herramienta en manos de todos los miembros que forman la comunidad educativa, tiene que ser práctica, flexible e innovadora para atajar todos los problemas que actualmente se están viviendo en el sistema educativo. Problemas que se centralizan en los alumnos/as cuando son las estructuras obsoletas, los contenidos rígidos, los maestros/as acomodados, las administraciones que limitan el curriculum y asumen la responsabilidad máxima sobre su contenido, no dejando participar a los verdaderos protagonistas de la acción educativa, ni ofreciendo recursos ni medios necesarios…

Otro de los aspectos aprendidos son los diferentes modelos curriculares; como producto, proceso o praxis, que se dan simultáneamente en nuestro sistema educativo, es necesario trabajar por conseguir el curriculum como praxis ya que es un proceso basado en la reflexión-acción, realizado de forma cooperativa y colectiva entre todos los miembros que componen la comunidad escolar. El profesor debe ser crítico y reflexivo indagador/a y transformador/a y el alumno/a debe reconstruir el saber de forma crítica, este modelo debe ser la máxima aspiración de un curriculum y se solucionarían muchos de los problemas educativos actuales.

Lo que se desprende de las exposiciones de las innovaciones, incluso de la que he desarrollado con mi grupo “Comunidades de Aprendizaje”, es que todo lo aprendido en la asignatura es posible, que se puede romper con la “gramática de la escolarización”, que las personas que lo están llevando a cabo tienen unos niveles de motivación altos y se sienten satisfechos con su trabajo, que los alumnos/as consiguen aprender y no se sienten hastiados. El reto es posible.

Creo que aún me queda mucho que leer e investigar sobre el diseño y la innovación del curriculum, y sobre todo me gustaría poder llevar a la práctica o poder vivir en primera persona, alguna de estas innovaciones o transformaciones como las realizadas en los centros escolares que se convierten en comunidades de aprendizaje.

sábado, 27 de enero de 2007

LOS PROBLEMAS DEL CURRICULUM.


En los diversos estudios realizados en escuelas de secundaria se han detectado los siguientes problemas en el curriculum; el problema de la pertinencia, de la imaginación y del desafío. La pertinencia hace referencia a la falta de adaptación del curriculum a las características del alumno/a, a sus necesidades, habilidades, intereses. La imaginación es la eterna ignorada, no se tiene en cuenta dentro del texto siendo una herramienta efectiva para la asimilación de conocimientos. Por último el desafío que es importante para captar el interés y la motivación del alumnado.

Si nuestro ordenador en tres años se queda obsoleto lo actualizamos, si nuestra ropa se pasa de moda la renovamos, si nuestro móvil no es de tercera generación lo cambiamos… por qué nuestra educación sigue siendo la misma desde hace muchísimo tiempo, las mismas asignaturas, la misma estructura en horarios, formas de evaluar, etc. En secundaria existe lo que denominan Tyack y Tobin la “gramática de la escolarización” que nos muestra como debemos educar, cuando se establece es difícil de modificar y sus adaptaciones a los cambios, mínimas. Entre los factores que influyen a la poca movilidad de las estructuras educativas están; la especialización de los docentes a las asignaturas, su excesiva identificación con ellas, como si fueran rasgos de su identidad, la excesiva politización de los departamentos, los intereses económicos por parte de universidades, un curriculum sobrecargado, entre otras.

Este fenómeno que sucede en la educación no está aislado, el otro día leía un articulo sobre la participación de los jóvenes en la vida política, en asociaciones sin ánimo de lucro, en organizaciones religiosas y se observaba un claro descenso de la participación, y la causa no era porque los jóvenes fueran menos religiosos, les interesaran menos los temas políticos o fueran menos solidarios, la causa era la falta de adaptación de las entidades a los tiempos que vivimos, los jóvenes no se sienten identificados con los valores obsoletos que se desprenden de las organizaciones.

LA ACCIÓN DOCENTE Y PSICOPEDAGÓGICA EN SECUNDARIA DESDE LAS DIVERSAS OPCIONES CURRICULARES. Juan Fernández Sierra.

Habermas distingue entre tres tipos de intereses cognoscitivos; técnico, práctico y emancipador que nos dirigen a tres tipos de ciencia; empírico-analítica, histórico-hermenéutica y crítica respectivamente. El interés técnico está basado en el positivismo, afirma que el saber se obtiene a partir de la observación y la experimentación. El tipo de curriculum que surge a partir de este interés es el modelo curricular por objetivos o curriculum como producto cuyo autor más representativo es Tyler (1974) que viene a decirnos que los procesos educativos se basan en la modificación de conducta, por eso los diseñadores del curriculum deben ser expertos de la psicología y los maestros/as serían los encargados de llevar a la practica los dispuesto por dichos investigadores. El alumnado sería simplemente un receptor de conocimientos. El siguiente interés sería el práctico basado principalmente en la interpretación de textos, según Gimeno Sacristán (1992) el curriculum como proceso sería “la reproducción de una forma de entender la realidad y los procesos de producción social a los que a de servir la escuela”. El maestro/a debe investigar y reflexionar para saber como actuar y a su vez el alumnado debe reconstruir el saber. Por último el interés emancipador en el cual se intenta que los individuos sean los verdaderos protagonistas de sus vidas, y que crezcan como personas con autonomía y libertad, pero siempre en interacción con los demás. Bajo este interés se reconoce un curriculum como praxis sería un proceso basado en la reflexión-acción, término defendido por el pedagogo Paulo Freire, este proceso siempre se realizará de forma cooperativa y colectiva entre todos los miembros que componen la comunidad escolar. El profesor debe ser crítico y reflexivo indagador/a y transformador/a y el alumno/a por su parte debe ser un reconstructor/a del saber, como lo era en el interés práctico, en el curriculum como praxis la reconstrucción debe realizarse de forma crítica.

Hay que destacar que no existe un enfoque curricular de los expuestos anteriormente que se de de una forma pura en nuestro sistema educativo, están interrelacionados entre si aunque siempre exista alguno más representativo que otro.

Después de estas aclaraciones, en el artículo nos hablan de la figura del psicopedagogo desde los distintos enfoques curriculares expuestos. En el curriculum como producto encontraríamos a un psicopedagogo como “reparador”, sería un “técnico operario” término utilizado por Tyler, sus funciones se basarían en el psicodiagnóstico y en la intervención individualizada, sobre problemas específicos del alumnado, que serían tratados fuera del aula y descontextualizados de los procesos de enseñanza aprendizaje. Otra función sería la de informar al profesorado sobre los cambios o actuaciones que se disponen por parte de las autoridades o expertos respecto al curriculum, los profesores simplemente serían receptores pasivos. En el curriculum como proceso el psicopedagogo es un “colaborador” que adquiere un papel activo y participa conjuntamente con el profesorado como asesor metodológico del curriculum del centro, ánima a la participación de todos los miembros que conforman la comunidad de aprendizaje y dispensa una atención integral al alumnado. Para finalizar encontramos dentro del curriculum como praxis al psicopedagogo como “dinamizador” con un carácter crítico con los demás y con él mismo, y con lo que hasta el momento se ha venido trabajando dentro de su campo de actuación.

EL CURRICULUM COMO TEXTO DE LA EXPERIENCIA. DE LA CALIDAD DE LA ENSEÑANZA A LA DEL APRENDIZAJE.


En ocasiones se nos olvida lo que realmente tiene importancia dentro del curriculum, se da más importancia a “la enseñanza que al aprendizaje” en si mismo y como consecuencia de los que “enseñan a los que aprenden”.

En el artículo se resalta un principio del pensamiento pedagógico “la sospecha epistémica”; que viene a mostrarnos el gran abismo que existe entre la enseñanza y el aprendizaje y todas las actuaciones que se realizan en este ámbito.

Cuando existe tanta desunión entre los aspectos antes señalados lo que lleva es a repercusiones negativas, y los primeros afectados son los alumnos/as que como podemos observar en el sistema educativo actual, el fracaso escolar, el absentismo, la desmotivación, el aburrimiento y el abandono temprano de los estudiantes son graves problemas que requieren de medidas urgentes y la clave puede estar en un nuevo enfoque del curriculum, dando más importancia a los procesos de aprendizaje del alumnado.

Las administraciones son un punto fuerte dentro del diseño del curriculum, ya que son las que marcan las directrices, a las que hay que regirse. Lo más adecuado es que las administraciones ofrecieran los medios y ciertos límites que unificaran criterios, pero en ningún momento sustituir a los verdaderos protagonistas de los procesos de aprendizaje maestros/as, alumnos/as…

Respecto a los contenidos que debe tener el texto curricular, ante todo debe integrar la cultura en la que están inmersos los individuos. Dentro del proyecto curricular deben estar incluidos los aspectos educativos, esto quiere decir que no se puede limitar únicamente la educación a las enseñanzas de las asignaturas, como actualmente se está realizando en los centros educativos, se deben contemplar en el texto una seria de principios educativos que son, en definitiva, los derechos de los alumnos/as. Los contenidos son medios no fines, son los encargados de dotar de competencia al alumnado.

EL CURRICULUM COMO FORMACIÓN. José Domingo Contreras.


Contreras nos introduce el concepto currículo dotándolo de dos características; la primera de ellas sería la concepción del currículo como instrumento, sería una herramienta previamente estructurada por la administración y las editoriales, en la que se englobarían actividades, materiales, actuaciones que el docente asimila pasivamente y posteriormente reproduce a sus alumnos/as con el único objetivo de obtener unos resultados de aprendizaje. En segundo lugar el autor nos muestra el currículo como espacio de experimentación, en el que el profesor/a es activo y utiliza el curriculum como un material de aprendizaje propio, ya que se experimenta con los problemas educativos para poder encontrar una solución, en este curriculum se tiene en cuenta la heterogeneidad del alumnado y se incluyen todas las formas de aprendizaje posibles.

Para llegar a conseguir un curriculum como espacio de experimentación, hay que salvar obstáculos como el impuesto por la propia Administración, estamos de acuerdo que tiene que existir una regulación del documento a nivel nacional, pero siempre se podría flexibilizar y dar más protagonismo a los equipos educativos que son los que verdaderamente tienen los datos verídicos sobre lo que ocurre en los centros educativos. Otro impedimento es el impuesto por las editoriales, que con sus textos asfixian los espacios de experimentación, aunque éste se puede solventar con un cambio de mentalidad entre los docentes, rompiendo la dependencia que actualmente se tiene de este tipo de materiales, se pueden utilizar los curriculum creados por las editoriales como un modelo de referencia, pero los profesores/as deben realizar su propio curriculum, a través de la experimentación en su práctica diaria.

Es necesario que el curriculum exprese la naturaleza del problema educativo y su posterior hipótesis de actuación y no enfocarlo únicamente a los resultados de aprendizaje. El docente debe experimentar con los principios de actuación para buscar soluciones a problemas concretos. El texto debería ofrecer conocimientos, materiales y modos de actividad que se formulen como problemáticos, además de ideas sobre indagación, cuestionamiento y reformulación de la práctica y propuesta curricular. Con todos estos aspectos conseguiríamos que el equipo educativo aprendiera de su propio curriculum y se consiguiera un espacio de experimentación productivo.

Personalmente creo que para conseguir lo expuesto por el autor se necesita mucho trabajo por parte de todos los actores implicados en el proceso educativo, un cambio de mentalidad y crear espacios de experimentación e innovación, cumpliendo estos mínimos se conseguirían grandes avances a nivel curricular y por consiguiente a nivel educativo.

INTRODUCCIÓN

El concepto currículo, para mi es algo muy lejano, ya que en el ámbito de la educación no formal no existe una herramienta con esa denominación, pero buscando similitudes encontramos el proyecto y la memoria que son herramientas reguladoras de los aspectos educativos no formales; se reflejan las necesidades, los objetivos, metodologías, cronologías y evaluaciones que se llevaran a cabo con los educandos.

Al igual que en el currículo, a veces el proyecto se convierte en un instrumento rígido, que impide la experimentación e innovación del educador/a y en ocasiones olvida que el educando es el principal protagonista de la intervención educativa. El proyecto también se encuentra supeditado a las administraciones y entidades privadas ya que son ellas las responsables de su aprobación, para la posterior adjudicación de la subvención.

Podría continuar buscando semejanzas entre estas dos herramientas y me asombraría de lo similares que son, pero este diario reflexivo está enfocado al currículo y es de lo que me voy a ocupar en mis siguientes reflexiones, (aunque no se si voy a poder evitar relacionarlo con el ámbito no formal, es defecto profesional). Espero que al final de este curso consiga desgranar la granada y me anima muchísimo pensar que reflexionamos juntos.